los niños con formación musical tienen un mejor vocabulario y capacidad de lectura.
Los músicos son capaces de escuchar mejor una conversación cuando hay ruido de fondo que el común de los mortales.
El oído derecho recoge mejor los sonidos del habla, mientras que el izquierdo, responde mejor a la música.
La música alta en los bares incita a beber más alcohol en menos tiempo
Estimula el cerebro. La música con ritmos fuertes hace que la concentración permanezca más aguda y los pensamientos más alerta. Escuchar música suave, en cambio, mejora la capacidad de concentrarse durante más tiempo, y promueve un estado de calma.
Facilita el sueño. Escuchar música de baja frecuencia induce a la relajación, y facilita y mejora el sueño.
Asi que ahora ya lo sabeis, TODOS A ESCUCHAR MUSICA!!!